Proyectos creativos en diversas áreas alrededor de temas bogotanos.
 
 
 
Bootella Papeee nº3


Bootella Papeee nació en las aulas de la Universidad Tadeo en 1999. Por aquella época cuatro estudiantes de diseño gráfico vieron la necesidad de mostrar su trabajo, no sólo en las entregas finales para las distintas materias, sino que sintieron la necesidad de encontrarse con los ojos del público, que su trabajo se viera, fuera juzgado, causara emociones. Lo primero fue crear una exposición donde la experimentación que se veía en las aulas se viera reflejada, y fuera accesible a un número mayor de personas. La exposición resultó un éxito, y la gente pedía más muestras, pero lo importante ahora era darle mayor cabida al número de estudiantes interesados en participar en el proyecto. Una exposición no era la mejor forma de hacerlo, y así se conformó el primer número de Bootella Papeee, una revista de experimentación gráfica nacida explícitamente de Bogotá.

Desde un comienzo se pensó en una revista temática, pero el primer número mostró más una experimentación que una unidad conceptual. El segundo número, -autista-, se vio invadido más por los textos que por el diseño. Y así, después de estos dos números de calentamiento, nació el número de Bogotá, que logra recapitular la filosofía de la revista:

Bogotá es una ciudad extraña, gris, violenta, a su vez un poco sucia y desgastada. Una ciudad vieja, llena de grietas y de arrugas, y sin embargo, completamente encantadora. Hablar de Bogotá es una necesidad, es algo que se mete en el cuerpo, y de esa misma forma son los productos que nacen de esta ciudad. No son meras expresiones o experimentaciones, en ellos se ve la necesidad de expresión, de contar, de dejar registro de aquello que pasa en esta tierra de nadie. El número tres de Botella Papeee es más una promesa que una culminación, se sostiene más como una advertencia, como un documento prueba de pasado, un indicio que abrió y que seguirá abriendo puertas, una carta de amor a una ciudad indiferente. Pero una carta escrita de distintas formas, con el diseño en que nos vemos sumergidos, con los pensamientos que nos agobian en una de las ciudades más contaminadas del mundo, con esa necesidad que se anuda en el estómago, y de la cual nos deshacemos en un grito desesperado.

Bogotá es esto. Esta revista. Este diseño. Esto.

PD. Paradójicamente Bootella Papeee dedicó su cuarto y último número al futuro. Futuro que irónicamente llegó con el fin de la publicación.


---
Reseñado por Camilo Andrés Rosero
camiloandres@gmail.com