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Bogotá novelizada
Todos sabemos que una ciudad es mucho más que la suma de calles y edificios en donde transcurre la vida de la gente. A menudo la ciudad no sólo deja ser un simple espacio geográfico sino que se convierte en una criatura bastante autónoma, con rasgos fisonómicos característicos y temperamento definido. “De espacio geográfico a espacio simbólico y cultural” diría la profesora Luz Mary Giraldo*. Esta idea tan metafísica y de tan difícil comprobación empírica, tiene cientos de argumentos a su favor en uno de los grandes repositorios de la imaginación humana: las novelas literarias.
Bogotá no es la ciudad más bella del mundo, tampoco la más horrible. No es el centro de ninguna actividad universalmente famosa ni el lugar en donde haya ocurrido un acontecimiento que haya marcado la historia de la humanidad. Objetivamente hablando, Bogotá no es “más única” que cualquier otra ciudad. Pero eso no quiere decir que sea una ciudad anodina. Por el contrario, tiene una extraña propiedad que hace que sea imposible –para bien o para mal– pasar por ella y salir ileso. Emocionalmente ileso. Justamente eso es lo que la convierte en una sustanciosa carne de novela.
Los especialistas repiten todo el tiempo que no se ha escrito todavía La Gran Novela Bogotana, como sí se supone que se ha escrito La Gran Novela de Paris, de Buenos Aires, de Londres o del DF. En todo caso no han faltado los escritores que han encontrado en la capital de Colombia un rico motivo de inspiración. Populardelujo no tiene el criterio para saber si existe o no La Gran Novela Bogota, pero sí tiene el mecanismo para reunir a las posibles candidatas. Nos obsesiona la manera en que el lugar en que vivimos puede ser novelizado: nos obsesiona no solamente porque eleva la ciudad a otra dimensión, sino porque nos deja ver los lugares propios desde la óptica del vecino y porque a menudo nos enseña la historia de dichos lugares. Un mismo lugar tiene connotaciones muy diferentes para cada uno dependiendo de su origen, de su condición social u otras sutilezas como sus traumas, sus fijaciones o su historia personal. Esas opiniones cruzadas, a veces diametralmente contrarias, enriquecen la experiencia de habitar Bogotá.
Las novelas que aparecen a continuación han sido leídas y recomendadas por nosotros o por amigos y colegas. De ahí que su inclusión en la lista no responda a otro criterio que al azar. No hay aquí criterios de selección estilísticos o cronológicos. Quizás no figuren muchas novelas infaltables y quizás sobren muchas prescindibles. No importa, este ejercicio no tiene ínfulas de antología, más bien de caseta literaria de mercado de las pulgas.
Si usted ha leído alguna novela en donde Bogotá cumpla un papel protagónico (como escenario, como evocación, etc.), recomiéndennosla. Como verán a continuación, la recomendación no tiene ninguna complejidad. La única condición es que sea corta (100 palabras aproximadamente) y que explique en términos simples qué clase de Bogotá es aquella que se retrata en la novela en cuestión. No se maten ni se intimiden, este no es un espacio para la crítica literaria sino para personas común y corrientes que quieren recomendar, como se le recomienda a un amigo, una novela que los marcó.
Envíennos sus recomendación a info@populardelujo.com
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* Luz Mary Giraldo, profesora de la Universidad Javeriana y de la Universidad Nacional de Colombia. Seminario “De lo mismo a lo de siempre”. |
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