Emblemáticos sitios y establecimientos en donde transcurre la vida bogotana.
 
 
 
Realismo Mágico
Fotografías de Leonardo Ochica


Cada segundo de una fachada ante el ojo de Leonardo Ochica es una oportunidad para que se disfrace la vida. La pintura, empastelada en las paredes, le sonríe; las piedras de los muros saltan a su cara y se le exhiben; los ojos se les brotan de los muros a las imágenes, que tratan de predecir dónde es que va a sentar la lente.

Como los demás portales de las tierras del noble Ochica, éstos se desviven por cogerse la foto toda, de esquina a esquina, para no desperdiciar ni un trisito de espacio sin color. La nueva serie se llama “realismo mágico”, y según el pregón del mismo fotógrafo real, busca “reconocer el aporte de estas expresiones encantadoras de inmaculada nobleza al imaginario urbano y al desarrollo arquitectónico del reino”.

Es difícil no pensar en lo que otras miradas sentirían ante las imágenes de estos castillos.  De seguro en los años cincuenta, cuando el Instituto de Crédito Territorial le entregaba a empleados del sur de Bogotá esas casas con solar y techos que apuntan hasta el cielo, nunca se imaginó que muchas de ellas iban a abrirse en uno, dos o tres castillos, y se engalanarían para alojar a la realeza.

El fotógrafo real, también cronista adivinador, nos advierte: “los arquitectos hechiceros creadores de estas escenográficas fachadas, lanzan sus conjuros diariamente a principitos y princesitas, con el objetivo de convertirles en respetables damas y nobles caballeros”.

Pero es tarde. Nosotros también fuimos convertidos. E igual que antes, cuando nos quedábamos descolgando lonchera y mirando pa´rriba, tratando de descubrir si es que esas maticas chiquiticas iban a burlar las apretadísimas rejas de flores del salón de tercero elemental y crecer como el fríjol que llegó hasta la casa del gigante, ahora nos gastábamos horas y horas de conversa, sabiendo que también podríamos poner algunas figuras propias en las paredes empedradas de esos castillos de orgullosos nombres como jardíninfantilcamelót.

Nuevos recuerdos vendrán, atraídos a la superficie por el noble ojo real. Y desde ya, Ochica nos advierte del descubrimiento de dos nuevos poblados dentro de sus predios: Bogotywood y Mecánica Popular Heavy Metal. Que seducirán de nobles hasta plebeyos. Que sofocarán la cordura de este reino impregnando en nosotros su espléndida cotidianidad.


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Reseñado por Laura García
reinapopular@yahoo.com